Unidad 10 de 10
Prevención de pérdidas y desperdicio alimentario
Qué dice la Ley 1/2025
La Ley 1/2025, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, obliga a las empresas de la cadena alimentaria, incluidas la hostelería y la restauración, a contar con un plan de prevención del desperdicio y a aplicar una jerarquía de prioridades con los alimentos que no se venden o no se consumen.
La jerarquía de prioridades
- Consumo humano: aprovechar el alimento (transformarlo, reutilizarlo) y, si no, donarlo a entidades sociales.
- Transformación en otros productos (zumos, mermeladas…).
- Alimentación animal y fabricación de piensos.
- Usos industriales (compost, biocombustibles).
- Como último recurso, eliminación como residuo.
Obligaciones en bares, restaurantes y comedores
- Facilitar al cliente que se lleve lo que no ha consumido, sin coste adicional y en envases adecuados (salvo en bufés libres), e informar de ello de forma visible.
- Disponer del plan de prevención y colaborar con entidades de donación cuando sea posible.
- Formar al personal en buenas prácticas para reducir el desperdicio.
Buenas prácticas en cocina
- Comprar ajustado al consumo real y rotar el almacén (PEPS).
- Controlar las fechas y usar primero lo que caduca antes.
- Ajustar raciones y ofrecer medias raciones.
- Aprovechar recortes y sobrantes en nuevas elaboraciones, siempre con seguridad alimentaria.
- Medir cuánto se tira y por qué: lo que no se mide no se mejora.
Seguridad alimentaria y donación
Donar o aprovechar nunca puede romper las reglas de las unidades anteriores: mantener la cadena de frío, respetar las fechas de caducidad, etiquetar y registrar. Un alimento donado tiene que ser tan seguro como uno vendido.
Con esto termina el curso. Ya puedes hacer el examen: 10 preguntas, una por unidad. Si no apruebas, podrás repetirlo las veces que quieras.