Unidad 4 de 10

Higiene personal y hábitos del manipulador

El manipulador es, a la vez, la principal barrera y la principal fuente de contaminación de los alimentos. Sus hábitos marcan la diferencia.

Lavado de manos

Cuándo: al empezar el trabajo y al volver de un descanso, después de ir al baño, tras tocar alimentos crudos, basura, dinero, el móvil o la cara, después de toser, estornudar o sonarse, al cambiar de tarea y antes de tocar alimentos listos para consumir.

Cómo: con agua caliente y jabón, frotando palmas, dorsos, entre los dedos, uñas y muñecas durante 40-60 segundos; aclarar y secar con papel de un solo uso o secador de aire, nunca con un paño de cocina ni con la ropa.

Ropa y aspecto

  • Ropa de trabajo exclusiva, limpia, de muda frecuente y preferiblemente de color claro; se cambia al llegar y no se usa en la calle.
  • Gorro o redecilla que recoja todo el pelo; calzado cerrado y antideslizante.
  • Sin anillos, pulseras, relojes ni pendientes; uñas cortas, limpias, sin pintar y sin uñas postizas.
  • Barba cubierta o recortada; sin perfumes intensos.

Heridas y guantes

Cualquier herida en las manos se cubre con un apósito impermeable y de color visible (azul) y, encima, un guante. Los guantes no sustituyen al lavado de manos: se usan limpios, se cambian al cambiar de tarea y se tiran al terminar.

Hábitos prohibidos mientras se manipulan alimentos

  • Comer, beber, fumar o mascar chicle en la zona de trabajo.
  • Toser o estornudar sobre los alimentos; tocarse la nariz, la boca o el pelo.
  • Probar la comida con los dedos o con la misma cuchara varias veces.
  • Usar el móvil en la zona de elaboración sin lavarse después las manos.
Recuerda: las manos limpias evitan más intoxicaciones que cualquier producto desinfectante.

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Dudas con el tutorRespondo de 9 a 14 h y, de lunes a jueves, de 17:30 a 20 h
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